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Un Periódico Mensual Para  La Comunidad Cristiana.
Editor: Juan Palacios. IGLESIA DE CRISTO.
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                                   OFIC.  (432) 445-9117/(432) 448-3173 Cel.

NUESTRO AGRADECIMIENTO A NUESTRO HERMANO LARRY WHITE POR COMPARTIR PREGUNTAS Y RESPUESTAS CON EL PUEBLO DE DIOS.

En Juan 4:24 Dios exige adorarlo en Espíritu y verdad. ¿El cuerpo no adora a Dios?

 

 

Claramente adoramos a Dios con el cuerpo también, mi hermano.  Es el cuerpo que presentamos como sacrificio vivo a Dios que es nuestro culto racional.  Glorificamos a Dios en el cuerpo (1 Corintios 6:20).  Ofrecemos a Dios el sacrificio de alabanza, es decir, fruto de LABIOS que confiesan su nombre (Hebreos 13:15).  No "cantamos" sencillamente con el espíritu (Colosenses 3:16) sino con la voz del cuerpo y con gratitud en el corazón.

 

El cuerpo debe ser INSTRUMENTO del espíritu para expresar nuestra adoración a Dios conforme a la verdad que Él nos ha revelado. 

 

 

Si el alma es el reservorio de nuestras emociones, la percepción del entorno y el hálito de vida en el ser humano, al morir ¿dónde queda el alma?  ¿Se muere o permanece con el espíritu?

 

 

Básicamente entiendo que el “alma” es la vida.  Puede incluir la vida espiritual y la animal o puede limitarse a la vida espiritual o bien a la vida animal.  Como usted dice, el contexto es el factor principal para definirlo y aún así puede ser muy difícil estar completamente seguro.  Quizá esto sea porque en algunos contextos Dios Mismo no está haciendo distinción entre la vida animal (natural) y la espiritual del individuo.  Otro factor que entra para mí en textos ambiguos es que el uso designado de la palabra concuerde con otros textos más claros sobre la naturaleza del ser humano.

 

Lo que entiendo es que, cuando hay distinción entre el alma y el espíritu, el alma se refiere a la vida “animal” (natural o material) y el espíritu a aquello que fue creado a imagen de Dios – la vida espiritual.

 

En cuanto a la muerte, entiendo que con razón, Eclesiastés 12:7 usa específicamente la palabra “espíritu” como la parte del ser humano que vuelve a Dios.  Puede ser muy importante en este libro específico que habla de la muerte del “alma” aún del alma de los animales, con referencia a “la vida debajo del sol” o sea, la material.  Por supuesto, sabemos que en el Nuevo Testamento, el Ser Espiritual (de Cristo Jesús) que partió al “Hades” por tres días se identifica como el “alma” de Jesús, pero este es uno de los casos muy claros en los que “alma” se refiere a la vida espiritual no a la animal o material.  Como usted ya sabe, el único texto que señala claramente cuerpo, alma y espíritu es 1 Tesalonicenses 5:23 y este texto nos asegura que las tres “partes” de nuestro ser están incluidas en la redención final que Dios nos promete.

 

Deduzco de todo esto que el alma (vida animal que está en la sangre) perece al igual que el cuerpo en la muerte física y que solamente el espíritu vuelve a Dios.  En la resurrección el ser entero (cuerpo, alma y espíritu) es revivificado, resucitado unido de nuevo y glorificado eternamente.  De esto estamos muy seguros y es lo más importante para nuestro consuelo y esperanza eterna.

 

 

En el curso sobre El Apocalipsis en la explicación de 2:12-17, no está explícita la doctrina de los nicolaítas.  ¿Me puede decir más acerca de esta doctrina?

 

 

No está explicita la explicación en el estudio porque el texto bíblico no nos da más información.  Pueda haber teorías al respecto pero sin fundamento bíblico y sin fundamento histórico.  Lo importante en el mensaje inspirado a la iglesia en Pérgamo y su aplicación a nosotros es sencillamente que Dios aborrece la doctrina falsa y las obras que resulten de ella y nosotros también la debemos aborrecer.  Ellos en contraste la toleraban y como consecuencia estaban en peligro de ser quitados de la comunión con Cristo.  Nada perdemos con no saber detalles sobre la doctrina de los nicolaítas porque no es esto el punto del mensaje de Cristo a los cristianos en Pérgamo.

 

 

Usted explica que los otros muertos en Apocalipsis 20:5 son los que adoraron a la bestia, los que no fueron fieles al testimonio de Jesús, o sea, los que no siguieron la Palabra de Dios.  Dice usted que comparando Apocalipsis 20:14,15 que habla de los que sufren la muerte segunda, son los que no estaban inscritos en el libro de la vida.

 

Pero me parece que la Biblia totalmente al contrario en 20:5,6.  ¿No serían más bien los bienaventurados?  Incluyo la evidencia bíblica:

20:5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 
20:6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. 

 

 

Entiendo que el orden de las frases en este texto pudiera resultar en cierta confusión.  El hecho que la expresión “Esta es la primera resurrección” sigue inmediatamente después de lo que pronuncia sobre “los demás muertos que no volvieron a la vida hasta que se cumplieran los mil años” pudiera hacer que alguien llegue a la conclusión que “la primera resurrección” sea la que ocurre DESPUÉS de los mil años.  No obstante, si analizamos los tres versículos (20:4-6), creo que será muy obvio que no es así.

 

La frase “volvieron a la vida” es equivalente a “resurrección” en este texto.  Contemos las resurrecciones en esta visión: (1) la de las almas de los mártires cristianos mencionada primeramente en 20:4; (2) la de los demás mencionada segundo en 20:5.  Menciona dos resurrecciones.  Solamente una de ellas puede ser “la primera resurrección”.  No es la segunda (la de “los demás) sino la primera (la de los fieles que murieron por su fidelidad a Cristo).

 

“Esta es la primera resurrección” (Apocalipsis 20:5).  La única resurrección mencionada que puede ser “la primera resurrección” es la de los mártires que murieron por causa de su fidelidad a Cristo y por no adorar a la bestia (Apocalipsis 20:4).  Es por causa de su fidelidad a Cristo que pronuncia sobre ellos (los de la primera resurrección) dos bendiciones: (1) “reinaron con Cristo por mil años” (20:4,5) y “la muerte segunda no tiene poder sobre éstos sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo” (20:5).

 

“Los demás muertos” NO son los que son protegidos de la  muerte segunda.  No son los que “reinaron con Cristo por mil años”.  No se menciona la resurrección de ellos hasta DESPUÉS de los mil años: “no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años” (20:5).  La frase “esta es la primera resurrección” se refiere a la “primera” mencionada en esta visión NO la “segundo” que ocurre después de los mil años.  Se refiere a la que ocurrió cuando los fieles que no adoraron a la bestia “volvieron a la vida”.

 

Los que tienen parte en “la primera resurrección” son los mismos que iban a reinar con Cristo por mil años (20:6).  ¿Quiénes son?  ¿Son “los demás muertos” mencionados en 20:5?  De ninguna manera.  Son los que murieron porque no cedieron a la presión de adorar a la bestia (20:4).  Son los que fueron “decapitados por causa del testimonio de Jesús y la palabra de Dios” (20:4).  Son ellos los que “volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años” (20:4).

 

Espero que esto le ayude a comprender mejor el texto.  Encontrará más detalles en nuestro estudio sobre “El Milenio” y en el curso sobre El Apocalipsis en www.cbpoc.net .

 

 

¿Por qué Apolos en Hechos 18 no es bautizado de nuevo?  Solo se ve que fue instruido más exactamente, pero no bautizado.   Esto es a diferencia de Hechos 19 que es el caso parecido pero sí fue fueron bautizados.

 

 

No sabemos con certeza si Apolos fue bautizado de nuevo o no.  Sabemos que Aquila y Priscilla le corrigieron la falta de conocimiento sobre el bautismo porque solamente conocía el bautismo de Juan.  ¿No es razonable pensar que pudiera haberse bautizado como consecuencia de ellos aunque no fuera mencionado específicamente en el texto bíblico?  Sabemos que los discípulos en Éfeso fueron bautizados otra vez cuando Pablo descubrió que solamente habían conocido el bautismo de Juan.  No podemos estar seguros que no haya sucedido lo mismo en el caso de Apolos.  Esto mismo es lo que “me imagino”, PERO de la misma manera, reconozco que no podemos estar seguros que sí fue bautizado de nuevo en el nombre de Jesucristo. 

 

Si el caso fuera que en realidad no fue bautizado de nuevo, debe haber alguna diferencia entre él y los otros discípulos en Éfeso.  Algunos han sugerido que lo que ocurrió con los de Éfeso no fue el caso con aquellos que recibieron el bautismo de Juan ANTES del día de Pentecostés cuando entró en vigor el bautismo en el nombre de Cristo Jesús, pero no hay fundamento bíblico sólido para esto tampoco.  Pueda que tengan razón, pero es imposible asegurar que así fuera.

 

El  bautismo de Juan el Bautista fue ordenado por Dios.  Hasta Jesús Mismo fue bautizado por Juan (Lucas 7:28-30).   No obstante, después de la muerte de Jesucristo, fue reemplazado por el bautismo bajo la autoridad de Cristo y que incluye la recepción del don del Espíritu Santo.  Seguir practicando el bautismo de Juan después del establecimiento del evangelio de Cristo y el bautismo correspondiente en el nombre de Jesucristo llegó a ser doctrina equivocada.  Esto parece ser lo que sucedió en el caso de los de Éfeso en Hechos 19 al igual que Apolos y por este motivo encontramos en Hechos 18:24-26 que Aquila y Priscila le expusieron más exactamente el camino del Señor.  En Éfeso, los que fueron bautizados bajo esta enseñanza equivocada fueron bautizados de nuevo conforme a la verdad del evangelio de Cristo (Hechos 19:3-5).  De esto estamos seguros y por este motivo seguimos este mismo ejemplo con las personas bautizadas anteriormente, pero no conforme a la verdad del evangelio de Cristo.

 

 

¿Qué es la apostasía?

 

 

La palabra "apostatar" en 1 Timoteo 4:1 significa literalmente "pararse aparte; separarse".

 

1.         La idea es de dejar la forma de doctrina enseñada por Cristo y los apóstoles.

2.         Habían estado en la verdad pero se apartaron de ella.  Eran cristianos legítimos, pero abandonaron la fe y se      fueron en pos del error.

3.         No es posible "apostatar de la fe" sin haberse convertido primeramente a Cristo.

 

Esta es la esencia de la apostasía.  Es la misma palabra usada en Lucas 8:13 de los que se apartan en el tiempo de prueba.  También es la misma palabra usada en Hebreos 3:12 de aquellos que se apartan del Dios vivo.

 

Entiendo que apostatar no es sencillamente cometer un error o malentender alguna enseñanza bíblica.  Es tomar de decisión de apartarse de la fe en Cristo o apartarse de Dios.  Puede ser por causa del desánimo espiritual o puede ser por la rebeldía contra Dios o puede ser porque le falla le fe o puede ser porque decidió seguir un sistema de doctrina totalmente ajeno al bíblico.  No obstante, según mi entendimiento del concepto bíblico, no es correcto decir de inmediato que un hermano apostató porque no acepta la explicación acostumbrada de cualquier enseñanza o texto bíblico ni porque se cayó en determinada práctica pecaminosa.  Puede ser un hermano que necesita ser instruido, exhortado o aún reprendido.  Puede ser un hermano débil que necesita ser fortalecido.  Puede ser un hermano vencido por el pecado que necesita ser restaurado a la fidelidad. Pero, conforme al uso de la palabra en el Nuevo Testamento, no entiendo que sea un apóstata a menos que deliberadamente tome la decisión de apartarse de Dios, Cristo o la iglesia.  Vea también "apostasía" en 2 Tesalonicenses 2:3.

¿A cuál ley se refiere en 1 Corintios 14:34?

 

 

No habiendo algo en el contexto que señale otra ley, estoy convencido que se trata de los escritos de la ley durante el tiempo del Antiguo Testamento. 

 

El apóstol Pablo apela a Génesis como el fundamento para su enseñanza sobre el papel de la mujer en la enseñanza bíblica en la iglesia (1 Timoteo 2:11-14; vea también Génesis 3:16).  Jesucristo también apeló a Génesis 1:27 y 2:21-24 para comprobar lo lícito bajo lo establecido por Dios.

 

En el sistema de la ley establecida para la nación de Israel la enseñanza pública de la ley era de la boca de los sacerdotes y ellos ejercían la autoridad por este medio (Levítico 10:8-11; Deuteronomio 17:9-11; 33:10; Malaquías 2:7; Esdras 7:10; 2 Crónicas 17:7-9).

 

Por tanto, concluyo que está afirmando que este principio en cuanto a la participación de la mujer en dar la enseñanza en la congregación era un principio divino establecido también en la ley antigua.

 

 

¿En qué otras áreas (aparte del sustento físico)  Dios me hace responsable como proveedor de los míos? (1 Timoteo 5:8)

 

 

¡Que Dios le bendiga por este pensamiento!  Me temo que muchos esposos, padres de familia e hijos adultos se sienten satisfechos y hasta orgullosos con ser proveedores del sustento físico.  Es cierto que 1 Timoteo 5:8 dentro de su contexto se refiere específicamente al sustento físico, pero ¿no será aplicable este principio a otros aspectos de la vida?

 

Comienzo mi respuesta con una pregunta: Conforme a los valores divinos revelados en la Biblia, ¿cuál es más importante?  ¿Lo material o lo espiritual?  Indiscutiblemente, la respuesta es “lo espiritual”.

 

Padres cristianos tienen la responsabilidad de proveer instrucción y disciplina (Efesios 6:4).  “Criarlos” incluye la formación total de los hijos (física, emocional y espiritual).  Debe proveerles un modelo de conducta saludable y aprobada y educarlos en las consecuencias al no conducirse dentro de este marco.  Tiene la responsabilidad de proveerles un ambiente familiar y una relación con él que no los provoca a ira ni los exaspera, sino que les da la confianza de comunicarse con su padre sin temor a ser ridiculizado, rechazado u odiado – la confianza de recibir guía sabia y apoyo positivo y amor incondicional.

El esposo cristiano tiene la responsabilidad de proveer para su esposa un amor completo y sacrificial (Efesios 5:25,28).  Tiene la responsabilidad de conocer bien a su esposa para saber cuáles son sus necesidades (emocionales, físicas y espirituales) y la mejor forma de suplirlas (1 Pedro 3:7).

 

Con esto, solamente comenzamos a minar las riquezas de este principio bíblico y los textos variados que lo reflejan.  Le animo a continuar su propio estudio del mismo y sobre todo crecer en la práctica de ello.  Quizá le sea de ayuda también nuestro curso sobre El Hogar Cristiano.

 

 

¿Qué significa 2 Corintios 4:3 acerca de un evangelio “encubierto”?

 

 

En el contexto, el apóstol Pablo está insistiendo que lo que ha enseñado se ha presentado claramente y sin encubrir su verdadero propósito y significado.  No obstante, reconoce que para algunos el evangelio que anunciaba estaba aún encubierto (“escondido” de su entendimiento).  Ellos son “los que se pierden” porque no creen en el evangelio de Cristo que Pablo predicaba.  Siguen siendo “los incrédulos” (2 Corintios 4:4).  El culpable por esto no era Cristo ni Sus mensajeros sino que era obra del diablo quien les había cegado el entendimiento (4:4).

 

La pregunta importante es “¿cómo?”.  ¿Cómo logra el diablo cegar el entendimiento de una persona?  Tiene que aprovechar algo en la misma persona y esto es lo que aprendimos en 1 Corintios 1:18-23 acerca de “los que se pierden” por incredulidad.  Le recomiendo la explicación detallada de estos versículos en el curso sobre 1ª Corintios.  La esencia de lo que nos revelan estos versículos es que no creyeron porque buscaban otro mensaje.  Buscaban algo basado en su propia sabiduría, la del mundo.  Judíos buscaban señales (de la naturaleza carnal que ellos deseaban) y griegos buscaban sabiduría (de la naturaleza carnal que ellos deseaban).  No quisieron humillarse y aprender de Dios.  Por tanto, Satanás pudo aprovechar todo esto para cegarlos y así estaba todavía “encubierto” el evangelio para ellos.

 

 

2 Corintios 6:16: “¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo: HABITARE EN ELLOS, Y ANDARE ENTRE ELLOS; Y SERE SU DIOS, Y ELLOS SERAN MI PUEBLO.”  Esta declaración ¿significa que cada uno de nosotros somos templo del Dios vivo, o que en conjunto, como Iglesia somos templo del Dios vivo?

 

 

En 1 Corintios 6:19 nos enseña que el cuerpo de cada cristiano es templo de Dios (del Espíritu Santo).  En 1 Corintios 3:16,17 y Efesios 2:19-22 aprendemos que en conjunto como iglesia somos templo y morada de Dios en el Espíritu. 

En 2 Corintios 6:14 – 7:1 habla en forma plural (al igual que en 1 Corintios 6:19) pero las exhortaciones presentadas claramente son instrucciones que se acatan en forma individual.  Por este motivo me parece que se trata del individuo como morada de Dios.  No obstante, al tomar en cuenta el contexto original de la promesa: “HABITARE EN ELLOS, Y ANDARE ENTRE ELLOS; Y SERE SU DIOS, Y ELLOS SERAN MI PUEBLO” que posible proviene principalmente de Levítico 26:11,12, aquel contexto era Su morada en el pueblo de Israel en conjunto. Por este motivo me parece imposible no aplicarlo a la iglesia en conjunto. 

 

Por tanto, entiendo que es aplicable tanto al cristiano particular como también al conjunto de cristianos (la iglesia).  No encuentro motivo ni causa por limitarlo al uno o al otro.  Esto concuerda con el texto mismo y con lo que Dios nos ha revelado en los otros textos citados.  No es necesario elegir entre lo uno o lo otro porque en este caso lo uno es tan cierto como lo otro.

 

 

2 Reyes 2:9 "Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí”.  ¿Qué significa?

 

 

La Biblia no lo explica específicamente.  Por tanto, no nos conviene ser muy dogmáticos sobre esta petición.  Hay algunas posibilidades que no contradicen otras enseñanzas bíblicas.  He aquí tres posibilidades.  Las primeras dos me parecen estar más de acuerdo con lo que sucedió enseguida en el ministerio de Eliseo y en el de Juan el Bautista.

 

(1)   Pudiera ser la recepción de más poder milagroso.  Aunque la Biblia registra varios milagros poderosos de Elías, ella registra muchos más milagros de Eliseo que de Elías.  La reacción de los hijos de los profetas cuando Eliseo partió las aguas del Jordán con el manto de Elías quizá apoye esta explicación (2 Reyes 2:13-15).  “Cuando lo vieron …dijeron: El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo” (2 Reyes 2:15 LBLA).

(2)  El ángel que habló a Zacarías sobre su hijo (Juan el bautizador) afirmó que Juan iría delante de Jesús “en el espíritu y poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y a los desobedientes a la actitud de los justos, a fin de preparar para el Señor un pueblo bien dispuesto” (Lucas 1:17).  Sabemos que Juan ni hizo ninguna señal [o milagro] (Juan 10:41).  Por tanto, es posible que la recepción de la doble porción del espíritu de Elías nada tenga que ver las señales milagrosas que hicieron Elías y Eliseo.  En este caso, sería más la dinámica de su espíritu en la predicación del mensaje de Dios y la eficacia en lograr el arrepentimiento genuino de la gente.  También pudiera incluir el carácter obrado en el profeta por el Espíritu.

(3)  Algunos creen que se refiere a la duración de su ministerio.  Es cierto que el ministerio de Eliseo duró mucho más que el de Elías, pero me parece más dudoso que tenga referencia a ello.

 

En todo caso, no hay indicio alguno que esto sea algo que pueda repetirse en otros casos y especialmente no es así en el Nuevo Testamenteo.  Los únicos que pudieron imponer las manos para transmitir poderes de parte del Espíritu Santo fueron los apóstoles (Hechos 8:17-23).  Nada se menciona de alguna “doble porción” del Espíritu.  Recomiendo la lección sobre los milagros en el curso sobre el Espíritu Santo para más detalles sobre la trasmisión de los poderes milagrosos.

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